Skip to content

Iglesia Cristiana Alianza Con Dios - Bogotá Colombia

Loading...

Imagen 4

Prefiero pasar un día en tu templo que estar
mil días lejos de él.  Salmos 84:10

Imagen 3

Imagen 5

Matrimonios con propósito en Alianza con Dios

Default screen resolution  Wide screen resolution  Increase font size  Decrease font size  Default font size 
Estas en:    Inicio arrow DEVOCIONALES
DEVOCIONALES
Devocionales Imprimir E-Mail

¿Estás andando en el Espíritu Santo?

Gálatas 5:16-23
"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."
oracion1.jpg

En este pasaje, el apóstol Pablo nos dice que si andamos en el Espíritu no vamos a satisfacer los deseos de la carne. Generalmente esto es mucho más fácil decirlo que llevarlo a la práctica, simplemente porque nuestra naturaleza pecaminosa (la carne) se opone rotundamente a todo lo que proviene del Espíritu Santo. Es imposible para nosotros, por mucho que lo deseemos, andar en el Espíritu por nuestras propias fuerzas. De hecho, la única manera de caminar en el Espíritu es estar concientes de nuestra incapacidad para lograrlo sin la presencia de Dios en nosotros.

“Andar en el Espíritu” implica renunciar a nuestros propios deseos, rendirse a la autoridad de Cristo, y permitir que el Espíritu Santo controle nuestras acciones. Es morir a los deseos de la carne y vivir la vida que Jesucristo vivió. El problema es que cuando tratamos de vivir como Cristo, encontramos serias dificultades en lograrlo porque nos enfocamos en hacer algo nosotros, en lugar de permitir que sea Cristo viviendo su vida a través de nosotros. El apóstol Pablo entendió perfectamente este concepto y así escribió en su carta a los Gálatas: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20). Esta debe ser la meta ideal de todo cristiano. Para ello debemos pasar por un proceso en el cual el Espíritu Santo nos va puliendo, pero al mismo tiempo nosotros debemos hacer un esfuerzo para rechazar los deseos que antes nos controlaban, y así dar lugar a que se manifieste la vida de Cristo.

Habrá ocasiones en las que fallemos. Quizás en algunos momentos de debilidad cometamos errores que ponen de manifiesto la vieja naturaleza. Pero estos son momentos que Dios puede usar para instruirnos y capacitarnos para seguir adelante con más conocimiento y poder. Sin embargo es necesario que estemos prestos a escuchar la voz del Espíritu Santo. Nada debe distraernos, ni debemos tratar de arreglar las cosas por nosotros mismos. Dejemos que Jesús nos muestre el camino. Someterse a la voluntad de Dios es el primer paso para obtener discernimiento espiritual.

Muchas personas tratan "esto o aquello" con el fin de crecer espiritualmente, sin embargo todo lo que necesitan es aprender a mantenerse en la presencia de Dios, escuchar su voz y obedecer sus instrucciones. Cuando la tentación toca a tu puerta, cuando esos pensamientos negativos vienen a tu mente, cuando las circunstancias a tu alrededor se tornan muy difíciles, es el momento de arrodillarte ante el trono de la gracia, y humildemente confesar tu debilidad al Señor y suplicarle que su Santo Espíritu tome control de tu mente, de tu corazón y de tu espíritu.

ORACION:
Padre santo, yo anhelo caminar en tu Espíritu siempre. Reconozco que soy incapaz de hacerlo por mí mismo, pero sé que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Ayúdame a rendirme a ti totalmente, y que tu Espíritu controle cada área de mi vida.tTe lo pido en el poderoso nombre de Jesúcristo, Amén.
BENDICIONES